¿Qué afecciones trata la mesoterapia?

Actualmente, la mesoterapia se usa de forma masiva para tratar la celulitis o “piel de naranja” y para eliminar la grasa localizada. Ambos problemas pueden tratarse de forma efectiva con el uso de esta técnica, siempre y cuando vayan acompañados de una dieta saludable y de ejercicio físico. La mesoterapia tiene el beneficio de que se trata de una intervención poco invasiva y que no requiere tiempo de preparación ni recuperación después de su aplicación, a diferencia de la liposucción, que es una cirugía plástica que se utiliza habitualmente para tratar este tipo de afecciones.

En sus orígenes, su descubridor, el Dr. Pistor, utilizó la técnica de la mesoterapia en situaciones tales como la reumatología, la traumatología del deporte, enfermedades infecciosas y en la mejora de la circulación sanguínea. En el campo de la medicina tradicional, la mesoterapia también se utiliza habitualmente para el tratamiento de desórdenes del aparato locomotor, artrosis, artritis y dolor crónico (puede tener efectos como analgésico y antiinflamatorio localizado, según los medicamentos que se administren).

La mesoterapia se utiliza hoy en día principalmente para el tratamiento de afecciones cutáneas y para la mejora estética, en casos como:

  • Cicatrices
  • Acné
  • Psoriasis
  • Vitíligo
  • Pecas
  • Flacidez
  • Estrías
  • Envejecimiento facial
  • Pérdida del cabello
  • Celulitis
  • Alteración metabólica de la grasa
  • Grasa localizada
  • Enfermedades del sistema vascular periférico
  • Ulcera de pierna.

Según sean las necesidades del paciente y la patología que se padece, se seleccionará el tipo de productos que deberán ser aplicados (inyectados), que variarán en función de si se desea una mejoría en la oxigenación, en la circulación o metabolización para acelerar la desintegración de las paredes de las zonas grasas.